11.7.06

[2º plato] - Tortilla de patata en microondas

Ingredientes para 4 personas
 400 gr. de patatas
5 huevos
1/2 cebola grande
1 pimiento verde
1 vaso de vino de aceite
5 cucharadita de agua
sal

 
Preparación
 Pelar la cebolla y picarla muy fina. Lavar el pimiento y cortarlo en cuadraditos. Freirlos tapados con cuatro cucharadas de aceite durante 5 minutos al 100%.
Añadir las patatas cortadas en rodajas finas y regar con el resto del aceite. Tapar y volver a meter en el microondas 10 minutos, moverlas y cocer 5 minutos más.
Mezclar las patatas y los huevos batidos con el agua, sazonar y verter en una fuente de pirex engrasada con aceite. Cuajar en el microondas con gratinador y base encendidos (combi), 6-7 minutos. Servir en la misma fuente.
 
PD
Si se tiene una sarten y un buen fuego.....
no obstante, si lo probais ya direis que os parece y si merece la pena.
 

 
 Envia tu receta desde aquí


Disclaimer message

[2º plato] - Ensalada de pimientos rojos

Ingredientes para 4 personas
3 cucharadas de aceite de oliva
4 pimientos rojos
5 dientes de ajo troceados
2 cucharaditas de tomillo fresco
1 cucharada de vinagre de Jerez
sal y pimienta
 
Preparación
1. Lavar los pimientos, quitarles las semillas y cortarlos en tiras
2. Calentar el aceite de oliva en una sartén a fuego vivo (tambien en wok)
3. Añadir los pimientos, bajar el fuego y freírlos durante 10 a 15 mn volviéndolos con frecuencia
4. Cuando estén tiernos, añadir el ajo y el tomillo y freír 1 o 2 mn más
5. Añadir el vinagre y mezclar
6. Servir caliente o a temperatura ambiente
 
 

 
 Envia tu receta desde aquí

[2º plato] - Lubina en salsa al horno

Ingredientes para 4 personas
 4 lomos de lubina
1 naranja
1 limón
2 hojas de laurel

Salsa
4 cucharadas de aceite de oliva
1 ramillete de albahaca
1 tomate
1/4 de diente de ajo
1/2 cucharadas de vinagre de Jerez
1/2 cebolla fresca
 
Preparación
 
 Preparación de la salsa con dos días de antelación
1. Cortar la albahaca en trocitos con unas tijeras
2. Moler los tomates vaciados
3. Poner a macerar los tomates y la albahaca con el aceite de oliva, el ajo machacado, la media cebolla picada, el vinagre de Jerez, la sal y la pimienta
4. Dejar macerar durante dos días

Preparación de la lubina
1. Colocar cada loncha sobre una hoja de papel de plata
2. Añadir media hoja de laurel, media rodaja de naranja, media rodaja de limón y una hojita de albahaca
3. Envolverlo todo en el papel de plata y cerrar los paquetitos así constituidos. Cocerlos en el horno durante unos 15 a 20 mn
4. Servir con la salsa
 
 

 
 Envia tu receta desde aquí

9.7.06

El wok, el invento de la cocina china

El wok (kuo en el idioma mandarín), un utensilio de cocina originario de China, es una especie de sartén ligera, redonda, profunda y con asas. Dispone también de una tapadera y una rejilla, la cual hace las veces de grill y de olla al vapor, lo que permite escurrir las frituras, mantener calientes los alimentos y cocinar al vapor. En el wok, los alimentos se pueden preparar de variadas formas: estofados, fritos, a fuego lento, al grill, además de al vapor. Se puede decir que el wok hace las veces de sartén y de olla, y gracias a su forma y tamaño, permite cocinar ingredientes de bastante tamaño.

A la hora de cocinar en un wok, hay que aprovecharse de las ventajas que ofrece. En el wok, el calor se distribuye de manera más uniforme y suave, el calor intenso que acumula la vasija permite que los alimentos se cocinen en menos tiempo, y además requiere menos aceite, por lo que es uno de los métodos de cocción más rápidos y saludables.

Aunque hay wok de diversos tamaños, los más utilizados para uso particular por lo general tienen un diámetro de 25 a 35 cm y unos 10 cm de profundidad. El material que se usa para fabricar el wok suele ser el hierro, el acero ordinario, el acero inoxidable y el aluminio, siendo los mejores, los de hierro o acero ordinario, por la propiedad que tienen de conservar mejor el calor y distribuirlo uniformemente.

Cuando se estrena un wok, lo primero que se ha de hacer es eliminar la capa de aceite que lleva como protector, siguiendo las instrucciones del fabricante. Luego, cada vez que se utilice, para limpiar el wok basta con usar agua caliente y un trapo y secarlo a conciencia, de forma que no se oxide y se deteriore. No obstante, después de limpiar el wok, y antes de guardarlo, se ha de untar con un poco de papel de cocina impregnado en aceite.

Deliciosos salteados

El wok es excelente para saltear alimentos, desde gambas, pollo y pavo hasta cualquier vegetal (champiñones, zanahoria, calabacín, cebolla, berenjenas...). Para cocinar, se han de lavar previamente los alimentos, cortarlos en trozos homogéneos para que se cuezan al mismo tiempo y aderezar con sal, pimienta y las hierbas aromáticas que más combinen. La manera de saltear es la siguiente: se coloca el wok a fuego medio y cuando esté caliente se añaden dos cucharadas soperas de aceite de oliva moviendo el recipiente para que cubra también las paredes. Cuando el aceite esté bien caliente (sin que llegue a humear), se echan los alimentos, primero los que necesitan más tiempo de cocción sin dejar de remover con la cuchara de madera. Una vez cocidos todos los ingredientes, se dejan reposar en el centro para que queden crujientes y se sirve caliente.
Los platos obtenidos son sencillos de preparar y con un sabor exquisito.

Fritos menos calóricos y muy sabrosos

Con el wok se pueden freír perfectamente los alimentos como si se tratara de una freidora. Para ello, se añade un buen chorro de aceite que se deja a fuego vivo, y cuando esté bien caliente, se añaden los alimentos, bien secos para evitar que salpiquen. Cuando se añaden los primeros ingredientes, se reduce un poco la intensidad del fuego con el fin de evitar que éstos se cocinen demasiado o se quemen. Se dejan freír hasta que adquieran el típico color dorado, y antes de servirlos, se retiran con una espumadera y se colocan sobre papel absorbente o sobre el grill para que escurran el aceite sobrante.

Ligeros platos al vapor

Para cocinar al vapor en wok, en el fondo del recipiente se añade agua, y en el mismo grill (o en un cestillo) se colocan los alimentos cortados en trozos de similar tamaño. Éstos se cuecen por el vapor de que suelta el agua al hervir. De esta manera, además de conservar al máximo las vitaminas y las sales minerales solubles en agua, que no se pierden al no estar el alimento en contacto con el líquido, los alimentos mantienen su sabor natural.


Las grasas en la dieta de los diabéticos

Nuestra dieta diaria es uno de los factores que tenemos que controlar para no sufrir alguna enfermedad relacionada con trastornos alimenticios. Pero cuando la dieta que hay que vigilar es la de un diabético, parece que las cosas se complican. Nada más lejos de la realidad, ya que si nos marcamos una serie de pautas sencillas y las sabemos combinar con imaginación y equilibrio, comer será un auténtico placer.

A muchas personas se les diagnostica sobrepeso precisamente porque no tienen ningún tipo de cuidado con la composición nutritiva de los productos que ingieren. La obesidad es la consecuencia clara de una apuesta sin sentido por ciertos tipos de grasas que, además, pueden provocar problemas circulatorios, musculares y dolencias cardiacas muy serias. Así, vemos que la dieta sana es imperativo de cualquier ser humano, sea o no diabético.

Pensar antes de comer
El respaldo de un médico será esencial en los primeros momentos: tendremos que dejarnos guiar por la dieta que nos mande puesto que será la que más se ajuste a nuestro estado de salud y nuestro estilo de vida. Con el tiempo, la planificación dependerá cada vez más de nosotros puesto que habremos adquirido los suficientes conocimientos teóricos y prácticos como para controlar nuestra propia alimentación.

Si un paciente diabético se ve obligado a ponerse a régimen, podemos poner en práctica pequeños métodos que nos ayudarán en la lucha por conseguir una dieta balanceada en la que las grasas consumidas sean las estrictamente necesarias para compatibilizar diabetes y alimentación. Es de vital importancia que las cantidades de los diferentes ingredientes sean medidas con cuchara y además, considerar el susceptible aumento o pérdida de peso de algunos productos al cocinarlos.

Tendremos que consumir platos cocinados con ingredientes del todo saludables que en muchas ocasiones no estarán en nuestra mano. Por ello, ir a la compra implica la elaboración de una lista detallada en la que se encuentren presentes todas nuestras necesidades nutritivas. Si tenemos que comer fuera de casa, lo ideal es planear un menú antes de salir y no olvidar masticar bien cada uno de los bocados.

No todas las grasas son malas
Hay quien, en su afán por perder esos kilos de más, erradica toda la grasa de su alimentación. Esta acción puede ser aceptada en el caso de que optemos por una alimentación basada en los criterios vegetarianos y siempre y cuando que nos pongamos en manos de profesionales médicos. En el caso de los diabéticos, las grasas son necesarias pero hay que saber administrarlas y, por supuesto, conocerlas.

Podemos emitir una primera diferenciación de grasas en saturadas e insaturadas. Las primeras son de origen animal y las segundas de origen vegetal. Las grasas saturadas se convierten en ácidos grasos, como el ácido palmítico o el láurico, que vienen a aumentar los niveles de LDL, la lipoproteína de baja densidad más conocida como colesterol 'malo' que se deposita en las paredes de las arterias. Son ejemplos la mantequilla, queso curado, derivados del cerdo, tocino, los dulces en general, la leche entera, la yema de huevo, mariscos, vísceras, embutidos, etc.

Las grasas insaturadas se absorben mejor y aumentan la HDL, lipoproteína de alta densidad o colesterol 'bueno' que cumple un papel protector frente a las enfermedades cardiovasculares. Estas grasas están en aceites vegetales, frutos secos, leche desnatada, legumbres, pescados azules, etc. Los expertos recomiendan el consumo de grasas insaturadas así que, una muy buena idea para los diabéticos es elaborar listados de alimentos en los que colocar los productos en función del origen de las grasas que lo componen.

Por otro lado, tenemos otros tipos de grasas que surgen de estas dos como las monoinsaturadas entre las que se encuentra el ácido oleico, otro buen protector ante dolencias cardiacas. Un claro ejemplo de este ácido es el aceite de oliva. Cerrando esta breve introducción de los tipo de grasas, localizamos las beneficiosas poliinsaturadas omega 3 y omega 6) y las hidrogenadas, grasas estas últimas que tendremos que evitar.

Pescado mejor que carne
La mayoría de los nutricionistas aconsejan a los diabéticos que prioricen el consumo de pescado frente al de carne. Entre los pescados que recomiendan incluir, los primeros serán los que menor contenido graso tengan. Aquí estarían por tanto la merluza, el lenguado, el gallo o la pescadilla entre otros. Si existe duda respecto a algún tipo de pescado, lo mejor es consultar con el médico para que nos autorice a comerlos o no. Mediremos con cautela la cantidad de aceite, harina o huevo al cocinarlos si decidimos freírlo.

La carne deberá cocinarse a la plancha o la parrilla. El protagonismo cárnico dentro de la cocina del diabético lo tiene el pollo, siendo la pechuga la parte más indicada para el menú del paciente. Al prepararlo, retiraremos la piel en su totalidad y aquellas partes donde se localizan las partes grasas. La ternera y la vaca son carnes aptas pero con control en su consumo. Eliminaremos el cerdo, el cordero y los embutidos en general, salvo que en algún momento, nuestro médico nos indique que podemos comer una pequeña porción.





Envía tu receta desde aqui

La cebolla, vegetal con solera

Originaria de Asia Menor y la zona mediterránea, la cebolla cuenta con una historia de 3.500 años. Cultivada por egipcios, griegos y romanos, constituía para ellos una fuente básica en su alimentación. Alejandro Magno sustentaba a sus soldados con cebolla para acrecentar su fortaleza, e incluso en Egipto se veneraba como divinidad ya que la disposición de sus capas recordaba a la eternidad.

Desde entonces y hasta nuestros días, requerida por sus propiedades y por el insuperable sabor que confiere a los platos, disfruta de un amplio reconocimiento, revelándose como una de las hortalizas más populares del mundo y un ingrediente obligado en nuestras cocinas.

Para todos los gustos
La cebolla pertenece a la familia de las Aliáceas, al igual que otros vegetales, como el ajo. Se cultiva durante todo el año y oscila en tamaño, aroma y tonalidad en función de su diversidad:

  • Comunes: poseen un gusto concentrado y su tamaño es mediano.
  • Españolas: de dimensiones grandes, cáscara dorada y sabor penetrante. Son conocidas también como bermuda.
  • Chalotas: totalmente circular, de aroma profundo.
  • Las de ensalada tienen un sabor suave y pueden ser blancas o rojas.
  • Morada española: es grande, dulce y se suele usar en ensaladas.
  • Las de conserva: como su nombre indica se recomiendan para conservas.
  • Cipollotto: sabor suave, la cebolla no se ha desarrollado del todo.


Además de hacernos llorar...
Al estar compuesta por azufre, fósforo, calcio, potasio, fibra, hierro y vitaminas B y C, la cebolla ofrece una extensa gama de aplicaciones terapéuticas, las cuales se ven incrementadas cuando la consumimos en crudo. Por ejemplo:

  • Favorece el funcionamiento de los riñones, las afecciones hepáticas, neutraliza los ácidos y provoca el apetito.
  • Para los diabéticos, ya que contribuye al descenso en los niveles de azúcar en la sangre y en la orina.
  • Remedio para resfriados, al ser destructor de gérmenes y un excelente expectorante. Gracias al azufre que contiene es un excelente desinfectante natural y está especialmente indicada para asmáticos.
  • Previene el cáncer. Sobre este aspecto se está investigando mucho ya que es escasa la información que se conoce, pero lo que sí sabemos es que el efecto antioxidante de la cebolla es un efectivo aliado contra el cáncer de próstata, pulmón, hígado o colon.
  • Los niños también se benefician de los efectos de la cebolla, ya que es eficaz contra las lombrices intestinales y, además, los huesos se fortalecerán por el aporte de calcio que produce en ellos.
  • Es recomendable para las personas con altos niveles de colesterol e hipertensión.
  • Pero no sólo la cebolla beneficia a los que la ingieren, sino que su uso puede ser externo: aplicada como cataplasma para paliar las dolencias de garganta, intestinos o manos y pies con sabañones, afecciones del oído, llagas, muelas, orzuelos, reuma o sistema nervioso, en el parto, para acelerar la expulsión de la placenta, frente a hemorragias nasales o erupciones cutáneas, mordeduras de perros o picaduras de insectos.

    Cocina con cebolla
    Aporta a nuestros platos un toque excepcional y una extensa lista de nutrientes, como vitaminas A, B y C. Las únicas desventajas que nos proporciona son las lágrimas y el olor que impregna las manos. Para paliar la incómoda llorera que aflora nada más comenzar a pelar la cebolla, es preciso hacerlo bajo un chorro de agua fría además de mojar el cuchillo antes de comenzar la operación. Conseguiremos contrarrestar el olor lavándonos las manos con un poco de limón o vinagre.

    Una vez superados estos pequeños inconvenientes, la cebolla nos ofrece un completo listado gastronómico en los que su presencia es imprescindible. Por ello, es uno de los condimentos más demandados de nuestra cultura: guisos, carnes, pescados, verduras, pastas... Resultan intensamente agraciados por este vegetal, sin duda, el más popular. Pero no sólo como condimento podemos disfrutar de ella, los suculentos aros de cebolla son una modalidad de consumirla cada vez más extendida.

    La cebolla puede convertir platos en verdaderas maravillas gastronómicas, sólo tendremos que encebollarlos, carnes, pescados o lo que nuestra imaginación alcance. Una manera muy habitual que hay de cocinar la cebolla es caramelizarla, la pochamos en una sartén y le agregamos azúcar hasta que adquiera el color del caramelo. Una delicia con la que podemos acompañar pastas, carnes, quesos o patés.

    A la hora de comprarlas debemos comprobar que no estén muy blandas, ya que eso significa el fin de sus días, y su perfecta conservación se logrará colocándolas en un lugar fresco, ventilado y evitando apilarlas.




    > Envía tu receta desde aqui

    6.7.06

    [2º plato] - Huevos rotos con patatas, queso y gulas

    Ingredientes para 4 personas
     6 huevos.
    500 gramos de patatas.
    200 gramos de gulas.
    50 gramos de queso de oveja.
    Unas ramitas de cebollino.
    ¼ litro de aceite de oliva para freír.
    Sal.
     
     
    Preparación
    Pelamos, lavamos y cortamos tiras de patatas para freír, sazonamos con sal y freímos en una sartén con aceite de oliva caliente. Una vez fritas las sacamos a una fuente o a un plato.

    Ponemos 4 cucharadas de aceite en una sartén antiadherente y estrellamos los huevos, en cuanto se empiece a cuajar la clara, añadimos las gulas y el queso cortado en láminas, damos unas vueltas sobre el fuego y ponemos los huevos rotos con las gulas y el queso encima de las patatas.
    Debemos cocinar muy deprisa, para que se cuaje la clara y la yema quede cremosa. Espolvoreamos con unas ramitas de cebollino troceado por encima.

     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Rissoto con cabezada de cerdo y verduras

    Ingredientes para 4 personas
     200 gramos de arroz
    200 gramos de chuleta de cabezada de cerdo.
    2 dientes de ajo.
    50 gramos de zanahoria.
    1 tomate pequeño.
    100 gramos de judías verdes.
    1´5 litros de caldo de verduras.
    50 gramos de queso parmesano.
    Perejil picado.
    Sal y pimienta blanca.
     
    Preparación
    Picamos la zanahoria en daditos y el ajo en láminas y doramos a fuego moderado en una cazuela baja con 4 cucharadas de aceite de oliva. Cuando están casi doradas, añadimos el tomate sin semillas y las vainas en trocitos. Cocinar unos 20 minutos a fuego suave.

    A las verduras agregamos al carne de cerdo troceada en cuadraditos y dejamos que se sofrían juntos por espacio de 2 minutos. Añadimos el arroz y tostamos un poco con las verduras y la carne. Vertemos un cucharón de caldo de verduras y poco a poco vamos mojando según lo pida el arroz. Recordamos que el arroz quedará cremoso, no seco, por eso se le va añadiendo el caldo según pide el arroz. Cuando termine la cocción, sacamos del fuego y ligamos con el queso parmesano, añadimos el perejil picado y la pimienta blanca.
     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Patatas al microondas con salmón ahumado

    Ingredientes para 4 personas
     4 patatas medianas.
    100 gramos de queso para fundir.
    100 gramos de salmón ahumado.
    1 tomate maduro de ensalada.
    4 cucharadas de aceite de oliva.
    1 cucharadas de vinagre balsámico.
    Unos tallos de cebollino.
    Sal.
     
    Preparación
    Asamos las patatas sin pelar en el microondas durante 15 minutos a potencia media. Una vez asadas las pelamos y las cortamos en rodajas. Picamos los tomates en daditos y mezclamos con el aceite de oliva y el vinagre balsámico y la sal.
    Colocamos sobre las rodajas de patata el picadito de tomate con vinagreta y encima unas tiras de salmón, con cebollino o un poco de perejil cortado muy fino. Servimos a modo de entrante o acompañando alguna ensalada.
     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Pechuga de pollo a la crema de verduras con melón

    Ingredientes para 4 personas
     2 pechugas de pollo deshuesadas y enteras.
    1 cebolla.
    1 zanahoria.
    100 gramos de champiñones frescos.
    1 calabacín.
    6 cucharadas de aceite de oliva.
    ¼ de melón.
    Sal.
     
    Preparación
     En una cazuela amplia salteamos hasta dorar las pechugas de pollo enteras y ligeramente saladas por su exterior.
    Limpiamos y troceamos todas las hortalizas en juliana (en tiras finas).
    Añadimos estas hortalizas a las pechugas salteadas y tapamos la cazuela dejando cocinar a fuego suave durante 15 minutos.
    Sacamos las pechugas de la cazuela y dejamos que los vegetales se sigan cocinando durante unos 20 minutos más.
    Trituramos con la ayuda de una batidora las hortalizas cocinadas hasta formar una crema.
    Si la crema quedase muy espesa, se puede aligerar con un poco de agua o caldo de ave.
    Penemos a punto de sal la crema.
    Troceamos las pechugas cocinadas en medallones y servimos caliente acompañadas de la crema de verdura y como guarnición unos trozos de melón fresco.
     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Cus cus con frutos secos y verduritas

    Ingredientes para 4 personas
    100 gramos de cus-cus.
    20 gramos de almendras peladas.
    20 gramos de avellanas peladas.
    20 gramos de cacahuetes pelados.
    20 gramos de pistachos pelados.
    ¼ calabacín.
    ¼ pimiento rojo grande.
    ¼ pimiento verde.
    8 cucharadas de aceite de oliva.
    Sal.
     
    Preparación
     Hervimos 3 decilitros de agua con una pizca de sal y 2 cucharadas de aceite.
    Una vez hervida el agua inmediatamente cubrimos el cuscus con el agua, removemos con una cuchara de palo, tapamos el cuscus con una tapa durante cinco minutos hasta haber absorbido toda el agua, dejamos que se esponjen y reservamos.
    En una sartén con un poco de aceite y de sal sofreímos la verdura cortada en brounoisse (en cuadraditos muy pequeños) y reservamos. Tostamos los frutos secos en una sartén antiadherente y añadimos el cuscus en la sartén junto con los frutos secos dorados y las verduras salteadas y revolvemos con un poco más de aceite y con las pasas durante unos minutos.
    Servimos caliente en el centro de la mesa como acompañamiento durante la comida.
     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Ensalada de pulpo

    Ingredientes para 4 personas

    - 1 kilo de pulpo.

    - 1 pimiento rojo.

    - 1 pimiento verde.

    - 1 cebolleta.

    - 8 cucharadas de aceite de oliva.

    - 3 cucharadas de vinagre de vino.

    - Media cucharada de pimentón dulce o picante.

    - Sal.

    - 2 o 3 dientes de ajo.

    Preparación

    1. Primeramente cocemos el pulpo en agua hirviendo, con sal y unos dientes de ajo,

    hasta que este tierno.

    2. Una vez cocido, se espera media hora para que enfríe. Entonces se escurre y se corta

    en trozos pequeños.

    3. Cortamos entonces la verdura en cuadraditos o en juliana muy fina. La ponemos en

    el fondo de una fuente y la aliñamos con sal, aceite y vinagre.

    4. Sobre la verdura pondremos los trozos de pulpo. Se pone aceite a calentar y, una vez

    caliente, se retira del fuego y se rehoga el pimentón, procurando que no se queme.

    Con este Sofrito se salsea la ensalada y se sirve.

     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Ensalada de aguacate

    Ingredientes para 4 personas

    - 4 aguacates.

    - 4 huevos duros.

    - 4 champiñones.

    - 1 cebolleta.

    - 1 tomate.

    Vinagreta:

    - 2 cucharadas de mostaza.

    - Medio vaso de vinagre de Jerez.

    - 1 vaso de aceite de oliva.

    - Sal.

    - Perejil picado.

    Preparación

    1. Partimos el tomate en rodajas finas y cubrimos con ellas el fondo de los platos.

    2. Pelamos los aguacates, les quitamos el hueso y los cortamos en laminas finas para

    formar un abanico en los platos.

    3. Los champiñones limpios y la cebolleta los cortamos en l minas finas y las ponemos

    sobre las de aguacates.

    4. Por ultimo, ponemos encima los huevos troceados y el conjunto de aliña con la

    vinagreta que habremos preparado mezclando bien todos los ingredientes en un Bol.

     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Ensalada a la menta

    Ingredientes para 4 personas

    - 4 patatas cocidas.

    - Medio bote de maíz cocido (200 gramos aproximadamente).

    - 2 tomates.

    - 2 lonchas de jamón cocido.

    - 6 hojas de menta.

    - Aceite virgen.

    - Zumo de medio limón o vinagre.

    - Sal.

    Preparación

    1. Cortamos las patatas en lonchas y el tomate en dados o rodajas y los colocamos en

    un plato; el tomate en el borde y las patatas en el centro.

    2. Esparcimos por encima el maíz y disponemos unas tiras de jamón cocido

    adornando.

    3. Hacemos la vinagreta con la menta picada, el zumo de medio limón, que podemos

    sustituir por vinagre, seis cucharadas de aceite y sal. Una vez que la vinagreta este

    bien mezclada, se riega con ella todo el conjunto.

     
     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Arroz a la marinera

    Ingredientes para 4 personas

    - 350 gramos de arroz.

    - 200 gramos de calamares.

    - 1 cebolla pequeña.

    - Perejil picado.

    - 1 litro de caldo de pescado.

    - Sal.

    - 1 pimiento verde.

    - 2 dientes de ajo.

    - 200 gramos de rape limpio.

    - 100 gramos de guisantes cocidos.

    - Azafrán.

    - Aceite.

    - 12 almejas.

    - 12 gambas peladas.

    - Pimienta.

    Preparación

    1. Lavamos y limpiamos los distintos tipos de pescados y mariscos.

    2. La cebolla, el ajo y el pimiento, finamente picados, los rehogamos en una cazuela,

    con un chorro de aceite. Cuando estos ingredientes comiencen a dorarse añadimos

    los pescados troceados y dejamos que se sofrían un poquito.

    3. Agregamos el arroz y lo rehogamos. Echamos el azafrán, el caldo bien caliente y los

    guisantes.

    4. Pasados diez minutos de cocción, incorporan las almejas y dejamos cocer otros diez

    minutos más. Queda bastante caldoso, casi como sopa espesa.

     

     
     Envia tu receta desde aquí

    [1er. plato] - Arroz al cava

    Ingredientes para 4 personas

    - 4 tácitas de arroz (puede ser liofilizado).

    - 1 cebolla picada.

    - Medio litro de cava.

    - Medio litro de caldo de carne.

    - 1 vaso de nata liquida.

    - 100 gramos de queso rallado.

    - Aceite y Sal.

    Preparación

    1. Tras rehogar la cebolla en un poco de aceite, añadimos arroz y lo sofreímos.

    2. Añadimos el cava y dejamos que se absorba totalmente. A continuación vamos

    añadiendo el caldo caliente, poco a poco, y dejamos que cueza durante veinticinco

    minutos.

    3. Rectificamos de sal, y dos minutos antes de terminar la cocción, añadimos el queso

    y la nata. Si el arroz no es liofilizado, debemos consumirlo enseguida.


     
     Envia tu receta desde aquí